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Principios de trabajo
Onnela Cherien nace de la convicción de que la imagen no decora el texto: lo interpreta, lo cuestiona y lo amplía. Cada encargo se aborda como una colaboración editorial donde el contexto, el tono del contenido y las necesidades del lector definen las decisiones visuales, desde el primer boceto hasta la entrega final.
No parto de una estética fija. Primero leo el material, entiendo a quién va dirigido y qué tono necesita la publicación. Recién entonces propongo un lenguaje visual que sirva a la narrativa y no al revés.
Cada proyecto se acompaña de un registro que va del boceto al arte final. Esto permite al cliente ver las decisiones tomadas, entender las alternativas descartadas y valorar el criterio detrás de cada pieza.
Trabajo con editores, diseñadores y pequeños estudios culturales en un esquema de comunicación directa. Las revisiones son parte natural del flujo, no una instancia separada, para que el resultado final se sienta propio de cada proyecto.
Un entregable que funciona en su soporte real: la página impresa, la portada, el cartel en la calle o la identidad aplicada a papelería y digital. No entrego ilustraciones sueltas sin pensar en cómo se comportan dentro del sistema visual completo.
También espero una comunicación honesta sobre plazos, alcances y posibilidades técnicas. Si una idea no funciona para el medio donde se publicará, lo digo a tiempo y propongo una alternativa viable.
Series de ilustración que acompañan artículos, portadas y separadores con coherencia visual y respeto por el texto.
Dirección de arte e identidad visual que traduce los valores del proyecto en un sistema gráfico aplicable y duradero.
Identidad y enfoque
Soy ilustradora y diseñadora gráfica. Mi trabajo se concentra en proyectos editoriales donde la imagen no decora el texto, sino que lo interpreta: publicaciones independientes, pequeñas marcas con historia y estudios culturales que necesitan una dirección visual clara.
Trabajo con editores, autores y gestores culturales que buscan una narrativa visual propia. No ofrezco soluciones genéricas: cada encargo parte de la lectura del contenido, del contexto de distribución y del público real al que se dirige la pieza. El proceso queda documentado desde el boceto hasta el arte final, para que quien encarga entienda las decisiones y pueda evaluar el resultado con criterio.
Para quién trabajo
Editoriales independientes, revistas culturales, librerías y estudios que publican con intención.
Qué aporto
Series de ilustración, identidad visual, cartelismo y exploración tipográfica con dirección de arte.
Cómo comunico
Un tono cercano y directo, con énfasis en el proceso y en la coherencia entre forma y contenido.
Cada pieza nace de la lectura del material editorial. La forma responde a lo que el texto necesita decir.
Documento bocetos, pruebas de color y decisiones de composición. El cliente sigue el desarrollo y participa en los puntos clave.
Del trazo expresivo a la retícula tipográfica: el estilo se adapta al proyecto sin perder coherencia visual.
Trabajo con equipos pequeños y editoriales donde la comunicación directa permite afinar la dirección artística.
Trayectoria
Lo que comenzó como una mesa de trabajo compartida en Puebla se convirtió en un estudio de ilustración y dirección de arte. Cada etapa respondió a una necesidad concreta: aprender a escuchar a los editores, entender los tiempos de imprenta y construir un criterio visual propio.
2016
Primeros encargos
Las primeras colaboraciones fueron con publicaciones independientes de la ciudad. Aprendí a trabajar con presupuestos ajustados y plazos cortos, pero también a defender una idea visual frente a un consejo editorial. Esa etapa definió mi forma de documentar cada proceso: bocetos, referencias y decisiones de color quedaban registrados para futuras revisiones.
El resultado visible fue una red de contactos con editores que valoraban la constancia y la capacidad de adaptar el trazo a distintos formatos, desde una portada hasta una página interior.
2019
Salto a la dirección de arte
Un encargo para una revista cultural me pidió no solo ilustrar, sino definir el sistema visual de todo un número: tipografías, retícula, tratamiento de imágenes. Acepté sin tener claro cómo se hacía, y resolví el problema estudiando publicaciones similares y probando composiciones en papel.
Ese proyecto marcó un punto de inflexión. A partir de entonces, el estudio dejó de ofrecer piezas sueltas y empezó a proponer identidades editoriales completas, con una mirada puesta en la coherencia entre portada, interiores y materiales de difusión.
2022
Consolidación del método
Tras varios proyectos de cartelismo e identidad para pequeñas marcas, formalicé un método de trabajo que hoy aplico en cada encargo: investigación del contexto, propuesta conceptual, bocetaje, revisión conjunta y arte final listo para imprenta o medios digitales.
Este enfoque permitió que clientes de otros estados llegaran al estudio con referencias claras. La documentación visual de cada etapa se convirtió en una herramienta de confianza: quien llega al portafolio sabe exactamente qué tipo de proceso va a encontrar.
2024
Proyectos personales
La serie de ilustración conceptual sobre vida urbana y los experimentos tipográficos surgieron de la necesidad de probar ideas sin la presión de un brief externo. Esos ejercicios, aunque no nacieron como encargos comerciales, terminaron influyendo en la paleta y el trazo de proyectos posteriores.
Hoy el estudio mantiene un equilibrio entre trabajo editorial, identidad visual y exploración personal. Esa mezcla es lo que permite ofrecer a cada cliente una propuesta fresca, con base técnica y sensibilidad narrativa.
El estudio
Un equipo pequeño que trabaja de forma directa con editoriales independientes, estudios culturales y marcas que necesitan una dirección visual clara. Cada proyecto se atiende de principio a fin con el mismo criterio: narrativa primero, oficio después.
Ilustradora y directora de arte
Doce años ilustrando para revistas culturales, portadas de novela gráfica y campañas de festivales. Su proceso arranca en el cuaderno de bocetos y termina en archivos listos para imprenta, con especial atención a la paleta y la composición tipográfica.
Diseñadora editorial
Responsable del sistema de retículas, la selección tipográfica y la preparación de archivos para cada publicación. Trabaja con equipos de impresión locales y conoce los límites reales del papel, el color y el acabado final.
Gestor de proyectos
Coordina calendarios, entregas y comunicación con clientes. Su tarea es que el proceso editorial no se atasque: define fases, revisa pruebas junto al equipo y mantiene informado a cada colaborador sobre el estado real del proyecto.
12+
años de práctica en ilustración y diseño editorial
40+
publicaciones independientes con dirección de arte propia
3
personas en el estudio, sin intermediarios en el trato